Mostrando entradas con la etiqueta Psicopedagogía. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Psicopedagogía. Mostrar todas las entradas

Pirámide del aprendizaje.

 Para llegar arriba del todo de la pirámide todos debemos pasar por cada uno de los pisos de esta pirámide. Son hitos del aprendizaje que ir consiguiendo poco a poco y de manera natural, sin forzar ni evitar ninguno.

Tras mi experiencia y conocimiento neuroeducativo, no me cansaré de insistir en la importancia de consolidar el aprendizaje sensoriomotor antes de continuar escalando la pirámide. 

Centremos la Educación Infantil en que los niños consigan experiencia y conocimiento sensoriomotriz y esto les llevará, casi sin querer, a continuar subiendo por la pirámide del aprendizaje de una manera sencilla y fluida.

Potenciar el desarrollo sensoriomotor antes de enseñar a leer y escribir. ¡Viva el aprendizaje a través del movimiento!



Podcast Neuroeducación

Este es el podcast que grabamos Ana Rojo y yo, con Diana Fuior en su canal de podcast "En familia". Hablamos entre las tres sobre neurociencia y cómo puede ayudar a las familias a entender un poco más el cerebro de sus hijos.

Espero que os guste y lo disfrutéis tanto como nosotras grabándolo. Gracias Diana por hacernos un hueco en tu canal.

Picha aquí para escucharlo: Podcast En familia "Neuroeducación"

CUADERNITO SENSORIAL

 He confeccionado este cuadernito con algunas actividades que os pueden ayudar a desarrollar la educación sensoriomotriz en vuestro alumnado o hijos/as. Espero que os gusten.











EL JUEGO DE LAS EMOCIONES

Este Juego de la Oca de las emociones se puede jugar en familia o en clase para trabajar con los niños/as las emociones y el autoconcepto, de una manera divertida y reflexiva. Seguro que genera muchos debates interesantes. ¡A jugaaarrr!

TÉCNICAS DE ESTUDIO

En esta presentación he preparado un minicurso de Ténicas de estudio que os puede dar alguna idea para mejorar vuestro proceso de estudio. Ve navegando por encima de la imagen y verás aquellos elementos que te proporcionarán más información. Espero que os sirva.

Ejercicios para las neuronas

El cerebro se ejercita día a día con las actividades cotidianas y las extraordinarias que llevamos a cabo a lo largo del día, pero es bueno realizar unos minutos de ejercicios específicos para estimular zonas más específicas del encéfalo.
Estos ejercicios os pueden ayudar.


El sistema vestibular

Cuando pensamos en nuestros sentidos, la mayor parte del tiempo, solo consideramos los cinco que recogen información del exterior: Vista, oído, olfato, gusto y tacto. No obstante, igual de importantes para nuestro desarrollo son aquellos sentidos que nos brindan información sobre cómo afecta la fuerza de la gravedad en nuestro organismo, sobre los movimientos musculares y la posición de nuestro cuerpo en el espacio, es decir, el sentido vestibular y el propioceptivo. En este caso nos vamos a centrar en el sentido vestibular, que es el encargado del equilibrio, tanto estático como dinámico, la orientación del cuerpo y la posición del cuerpo y, además, es el primer sistema sensitivo que se desarrolla por completo durante la gestación y afecta de manera directa o indirecta en casi todo lo que hacemos.

Cuando el sistema vestibular funciona correctamente no somos conscientes de su importancia. ¿Se imagina los problemas que le pueden surgir a lo largo del día si tuviera el equilibrio alterado?
Cualquier anomalía en el sistema vestibular produce perturbaciones, que pueden llegar a ser severas, en el organismo humano. Algunos niños con problemas de equilibrio pueden tener dificultad para mantenerse quietos, para sortear obstáculos, se caen con frecuencia y prefieren las actividades sedentarias.
En los siguientes puntos se explica cómo podemos trabajar en familia y de una manera lúdica y sencilla el sistema vestibular, tanto de mayores como de pequeños.

1.     En el parque. Es fundamental sobre todo columpiarse y si es apoyado con el abdomen en el asiento, mucho mejor. También es muy aconsejable el uso de los balancines y toboganes.
2.     Practicar deportes, como natación, baloncesto, escalada, patinaje… En todas estas disciplinas trabajas la posición del cuerpo respecto al espacio y la coordinación óculo-manual.
3.     Saltar en la cama, en colchonetas o sobre pelotas de fitness (con ayuda), así se empieza a conocer la sensación que produce la gravedad y el equilibrio de nuestro cuerpo.
4.     Actividades para trabajar los pies: Coger canicas con lo pies, una pelota en los pies, dar masajes en los pies, pintar con los pies, escribir con los pies, hacer bolitas de papel con los pies, estas actividades son de vital importancia para ayudar al niño a apoyar bien los pies, de manera que su equilibrio no se vea alterado.
5.     Llevar una mochila en la espalda, para que los niños sepan reconocer donde está su espalda y sean conscientes de esa parte del cuerpo.
6.     Canciones y rimas, donde se trabaja también la coordinación sobre todo de las manos y del cuerpo.
7.     Actividades al aire libre, como rodar por la hierba, el ángel en la nieve, volteretas… Así también se está desarrollando el sistema vestibular.
8.     Actividades para trabajar las manos, romper periódicos, poner un folio y pintar debajo de la mesa, hacer masajes, amasar, recortar, pintar con pintura de dedos, etc.
9.     Caminar sobre una cinta en el suelo y sobre diferentes texturas. Caminar descalzo y sin calcetines, caminar de puntillas y de talones, con los laterales interiores y exteriores. Todos estos son ejercicios muy adecuados para ayudarnos a sentir por completo todo el pie.
10. Girar sobre sí mismo, juegos de movimiento en corro y superficies que rueden, como las que nos podemos encontrar en los parques infantiles.
Ana Rojo de la Vega y yo os recomendamos estas y otras actividades, seguro que se os ocurren algunas similares, que ayudarán a desarrollar y fortalecer el sistema vestibular y también el propioceptivo. Esperamos que disfrutéis con ellas.
Camino Felices y Ana Rojo.

Cursos para el verano.

En verano, si nos organizamos bien, hay tiempo para todo. Podemos ir a la piscina, hacer deporte, disfrutar con la familia, jugar en el parque, caminar por el monte, salir con los amigos e incluso mejorar nuestras habilidades personales.

Programación de cursos.

Estos son los cursos que llevo a cabo en el despacho para niños de 0 a 16 años. Además continúo con los talleres para familias y profesionales. Os espero!!!





El curso ha empezado para todos!!!

Después de un largo y maravilloso verano, levantándonos tarde, con actividades divertidas, de despendole en general, como dice en mi familia, toca volver a la rutina.

El principio de curso es duro para todos pero en este artículo quiero centrarme en ayudar a las familias para que durante el curso no desesperéis más de lo que es habitual en la tarea educativa de los hijos.

1. Fomentar la autonomía. No es sencillo pero sí muy reconfortante cuando lo consigues, tanto para ellos como para ti que los ves crecer y avanzar. Os ayudará tener en cuenta lo que pueden hacer a cada edad y ayudarles a lo que no lleguen. Por ejemplo, un niño de 2 años no puede vestirse completamente solo pero sí que puede colaborar (quitarse los calcetines, meter el pie en los zapatos) y conforme va adquiriendo habilidad aumentará su autonomía y su autoestima.


2. Tomar decisiones. Cuando les dejamos tomar decisiones, no solo fomentamos su autonomía sino que también les estamos transmitiendo el mensaje de “hijo, yo confío en ti”. Por supuesto, sois vosotros los que les tenéis que ofrecer las opciones. Al principio se les ofrecen pocas (¿qué zapatos quieres ponerte, los marrones o las botas?) y conforme van creciendo las opciones pueden aumentar o incluso desaparecer y que sean ellos mismos los que decidan.

3. En los estudios. En algún momento tu hijo demandará tu ayuda para los estudios y eso es lo que necesita… Ayuda, no que lo hagáis por él, sino que con vuestra guía consiga aquello que tiene que hacer. En este apartado son fundamentales tres temas a tratar: agenda, mochila y deberes.

4. La agenda es una herramienta muy útil para recordar nuestras obligaciones. Recuérdale a tu hijo que use la agenda, fomenta su uso (revisándola con él, interesándote por sus actividades, etc.) y permite que se responsabilice de sus actos. Podéis acordar algún tipo de código que le facilite la anotación rápida de los deberes, trabajos y exámenes. Para los más pequeños, van genial los calendarios semanales en la pared o en la puerta del armario, donde podrán dibujar, escribir, colocar un pictograma, etc., con las actividades que tienen cada día de la semana.


5. La mochila. Ayúdale a establecer una rutina de preparación y cada día lo hará más rápido y con menos ayuda. La noche de antes debería revisar el horario del día siguiente para saber qué es lo que tiene que llevar al cole y dejársela preparada para que por la mañana tenga una cosa menos de qué preocuparse.  Es necesario que poco a poco vaya responsabilizándose de sus materiales. Así que en algunas ocasiones, si advertís que se ha olvidado de poner algo en la mochila, no le aviséis, siempre y cuando no sea algo importantísimo como el estuche o el bocadillo.

6. Los deberes. Si usan correctamente la agenda, esta tarea es mucho más sencilla ya que les podéis ayudar a secuenciar las tareas intercalando una difícil con una más fácil y estableciendo descansos (cada 25 minutos, 5 minutos de descanso o cada 2 horas, 30 minutos de descanso). Si os piden ayuda para hacer algún ejercicio dársela pero no se lo hagáis, es preferible que, si no lo entiende, lo lleve a clase sin hacer para que el profesor se lo explique más afondo.

7. Tiempo libre. Por último, es bueno recordar que, tan importante es el tiempo de estudio, como el tiempo de ocio, así que no sobrecarguéis la agenda de vuestros hijos con actividades extraescolares y ofrecerles alguna actividad lúdica conjunta, necesitan pasar tiempo con vosotros. Disfrutadlos y dejar que ellos disfruten de vosotros.



Cosas que tu hijo puede hacer solo.

Una de las dudas que pueden tener los padres es saber qué cosas pueden hacer solos sus hijos. Con estas tablas podréis guiaros. Son orientativas y cada niño lleva su ritmo de desarrollo, así que no os la toméis al pie de la letra pero sí que os servirán de guía.
Espero que os ayuden.



Mi hijo es muy movido.

En muchas ocasiones nuestro ritmo de vida es frenético, tanto, que puede generarnos estrés y nerviosismo, el cual, sin ser conscientes de ello, podemos transmitir a nuestros hijos. Si además nuestro hijo es excesivamente movido, la paciencia se nos agota en seguida.

Vaya por delante que no existen recetas mágicas para educar a los hijos, cada uno somos de una manera diferente y a cada uno nos funciona una cosa. Los puntos que os sugiero tenéis que adaptarlos a vuestros hijos, entorno y manera de entender la educación.
Para adecuar el comportamiento de vuestro hijo a vuestras expectativas debéis tener en cuenta los siguientes aspectos:

1. Aceptarle tal y como es y no culpaos de su mal comportamiento. Evitar los enfrentamientos innecesarios, como padres, sabéis perfectamente cuando vuestro hijo va a estallar, es en esos momentos cuando tenéis que ser más flexibles y pacientes. Podéis distraerlo con otra actividad, proponerle alternativas a su mala conducta e ir al parque donde pueda correr y desahogarse.

2. Educar en positivo. Reforzar el proceso es más efectivo que valorar el resultado final. Evitar exigirle aquello que sabéis que no va a poder cumplir. Establecer unas expectativas realistas con respecto a vuestro hijo. Emplear el castigo lo menos posible, es más efectivo la restauración del mal, que el castigo en sí.

3. Ser muy rutinarios y organizados. Esto le dará seguridad al conocer de antemano lo que va a suceder y cómo se tiene que comportar en cada situación. Anticipaos a sus necesidades, adelantar el reloj quince minutos, así evitaréis llegar siempre tarde a los sitios, presentarle las novedades poco a poco y usar una agenda para apuntar sus actividades semanales o en una pizarra con dibujos.

4. Juego. Los niños tienen que comportarse como tal y es a través del juego como aprenden a relacionarse con el entorno. Guiar su juego para que termine uno antes de empezar el otro y potenciar juegos de movimiento y juegos más tranquilos: Leer cuentos, hacer meditación infantil, que os ayuden en las tareas del hogar, etc. Evitar los sitios muy ruidosos y con luces muy estridentes. A partir de las 8 de la tarde, nada de juegos tecnológicos, ordenadores o televisión, les dificultan llegar al estado de calma necesario para dormir.

5. Hablarle con respeto. Antes de decir algo, párate a pensar si le dirías eso mismo a tu pareja o a tus padres… La mayoría de las personas cuando se sienten atacadas, se llenan de ira y responden con malas conductas. Si el niño se siente atacado os retará y os desobedecerá todavía más.

6. Evitar las etiquetas “eres …”, “no tienes vergüenza…”, “siempre igual…”, etc. Es preferible valorar la conducta concreta y en el momento en que ocurre, que generalizar ese comportamiento a todos los ámbitos de su vida. Dejarle que explique por qué ha actuado de esa manera y a lo mejor, podréis negociar la consecuencias de ese acto.

7. Los gritos no nos llevan a ningún lado y convierten a los niños en “sordos” porque se acostumbran a ese tono de voz. Además, hay que tener en cuenta que no les ayudan a gestionar las emociones, les asustan, se alejan de vosotros cada vez más, les baja la autoestima y sienten que nunca están a la altura de vuestras expectativas.


8. Cuando notéis que vais a estallar: Parar, Respirar y Pensar. De esta manera podréis ver la situación desde lejos, evitando la toma de decisiones precipitadas, hecho que os ayudará a encontrar soluciones y no centrarse exclusivamente en el problema.

9. Mostradle vuestro cariño incondicional. Necesitan saber que siempre estaréis ahí pase lo que pase. Que sepa que le apoyáis y le valoráis, de manera que vuestro amor hacia él no está condicionado por el tipo de comportamiento. El afecto se demuestra con palabras pero también son muy importantes los gestos.

10. Tomaos algún respiro a lo largo de la jornada para cuidaros y relajaros, os encontraréis mejor y esa mejoría se verá reflejada en la relación con vuestros hijos.
Aunque, después de todo esto, lo verdaderamente importante, 
es que sois espectadores privilegiados del crecimiento y desarrollo de vuestros hijos, 
disfrutarlo al máximo y compartir la felicidad.